martes, 11 de abril de 2017

Iron Maiden - Seventh Son Of A Seventh Son (1988)

Calificación:
Seven deadly sins
Seven ways to win
Seven holy paths to hell
and your trip begins.

Seven downhill slopes

Seven bloody hopes
Seven are your burning fires
Seven your desires...


Con esas dos estrofas abre el álbum que ocupa esta extensa reseña. Y es que hablar del "Seventh Son Of A Seventh Son" da para rato porque es no es el típico disco de Iron Maiden.

Para entrar en situación, dos años antes la banda lanzó "Somewhere In Time" (1986), un disco en el que la banda comienza a incluir los sintetizadores en sus composiciones, algo que comenzó a generar división de opiniones entre su fanaticada, entre los que estaban a favor y los que se oponían por completo a este. Maiden, ignorando las críticas, decidió que su siguiente LP no solo tendría un sonido similar a su predecesor, o incluso con más sintetizadores, sino que además se caracterizaría por un aspecto que ningún otro disco de la banda había tenido hasta aquella fecha: sería conceptual.

Para muchos este "Seventh Son Of a Seventh Son" es el último gran disco de Iron Maiden, para otros este ya forma parte del declive y otros opinan que todavía quedaban por salir a la venta un par de discos de primer nivel del quinteto británico. Desde mi humilde opinión, soy muy fan de este disco y creo que la banda tuvo la suficiente personalidad como para ser fiel a sus creencias y experimentar todo lo que se les antojara con su música.

Por aquellos tiempos Bruce Dickinson, tras haber visto como todas sus propuestas para el "Somewhere In Time" habían sido rechazadas, sentía que su papel en el grupo se limitaba a cantar lo que el resto de sus compañeros, principalmente Steve Harris, componían. Todo esto cambió cuando el propio Harris llamó a Bruce para comunicarle sus planes del nuevo álbum conceptual y para pedirle que compusiera un par de pistas que pudieran incluirse en esta. Y es que todos los miembros, menos Nicko, intervinieron en la creación de las canciones que compusieron un álbum que supone el momento de mayor capacidad compositiva del quinteto- El nuevo material se grabó en poco más de un mes en los Musicland Studios de Múnich (Alemania) bajo la tutela del más que famoso Martin Birch.

¿Pero y por qué es un álbum conceptual?

"Seventh Son Of a Seventh Son" cuenta la historia del séptimo hijo de un séptimo hijo que al nacer heredó unas capacidades psíquicas especiales que condicionarán por completo su vida. A esta historia se suman otros temas como la lucha entre el bien y el mal, la codicia humana, el amor arrebatado, las pesadillas y la inmortalidad. Esta creación es obra del inquieto Steve Harris, quien, tras leer el libro "El séptimo hijo" de Orson Scott, sintió la necesidad de crear una historia alrededor de su argumento.

Existen numerosas interpretaciones posibles sobre cada letra, lo que termina influyendo en el argumento global de la historia. Al final del análisis de cada canción, amig@ lector/a podrás encontrar un análisis lírico de lo que yo he interpretado al leer detenidamente la letra. Sin mucho más que decir, empezamos con este análisis a un discazo como el "Seventh Son Of a Seventh Son" de Iron Maiden:  

 Dentro de la discografía de Maiden no he escuchado una introducción tan mágica como "Moonchild". Tal vez "Aces High" se le acerque, pero es que la introducción acústica en la que Bruce, compositor de esta genialidad junto a Adrian Smith,  casi susurrando comienza a ambientar el relato, y el posterior arranque de la guitarra y de los sintetizadores me parecen difícilmente superables. La batería acelera, el bajo de Harris escupe fuego y Bruce, en su papel natural de Metal God, se arranca a cantar eso de "I am he...the born-less one"  y entramos de lleno en un disco increíble. Ese ascenso progresivo hasta el estribillo (pelos de punta en ese momento) no tienen precio alguno. Temo que lo voy a repetir mucho a lo largo de la reseña, pero la voz de Dickinson no es normal...es uno de los mejores cantantes que han existido en la música. Tal vez esta sea una de las mejores interpretaciones del vocalista. Para rematar la faena, Adrian y Dave Murray nos darán la bienvenida con uno de esos solos que solo ellos (y Janick Gers) pueden hacer. Una apertura de primer nivel finalizada con un malévolo grito.

La letra: Lucifer, el ángel caído, conoce el advenimiento del séptimo hijo y trata de acabar con él nada más nacer pues supone un estorbo en sus maléficos planes. La madre de este, Babilonia, la ramera, personaje bíblico y madre del séptimo hijo, recibe la visita de Lucifer, quien trata de convencerla para que mate a su propio hijo. Para ello la amenaza con iniciar una matanza indiscriminada de niños que este está maquinando. Esto deriva en una batalla entre las fuerzas del bien y del mal, en la que está en juego la posesión del niño. En plena lucha, Lucifer aprovecha un descuido para acercarse al supuesto séptimo hijo y asesinarlo. Lamentablemente para él, no era ese niño a quien tenía que matar, sino que se trataba de un bebé normal y corriente. El verdadero séptimo hijo se había dado a la fuga.

Aunque es difícil, por no decir imposible, quedarse con un solo tema, sin duda "Infinite Dreams" es de las grandes composiciones del álbum. A lo largo de sus 6 minutos tiene todo lo que se le puede pedir a una gran creación de Maiden: numerosos cambios de ritmo, solos, guitarras gemelas, un bajo cabalgante y melodías que  inundan un tema en el que, de nuevo, un dramático Dickinson brilla con el micrófono, tirando de auténtica maestría y un arsenal de registros que están al alcance de un par de genios más solamente. Por canciones así es por las que me declaro amante del Heavy Metal.

La letra: Cada vez que sueña en la noche, el séptimo hijo recibe mensajes enigmáticos que comienzan, progresivamente a agobiarle y a crear en él sentimientos de miedo e indefensión. Sin embargo, poco a poco, nuestro protagonista comienza a descubrir que aquellos mensajes son revelaciones importantes que está recibiendo, pero a las que teme, puesto a que no está seguro de si él realmente quiere ser conocedor de todas las verdades.

Tras decidir alejarse de los sueños por ser demasiado complejos y duros para su juventud, vuelve a sentir, aunque ya sea un poco tarde, la necesidad de descubrir más verdades sobre la vida.

Con un espíritu más de single tenemos la querida "Can I Play With Madness?", coreada hasta la saciedad en cada presentación de la banda. Si bien puede desentonar por ser, aparentemente, más sencilla que el resto, nadie puede resistirse a su espíritu macarra y fuera de la ley. Quiero añadir que en el videoclip que acompaña al tema actúa el eterno Graham Chapman, miembro de los Monty Python, en una de sus últimas apariciones antes de su lamentable pérdida poco tiempo después.

La letra: El séptimo hijo, después de los sueños que ha vivido, roza la demencia total, y trata de huir definitivamente de todos los enigmas que lo atormentan cada noche. Para ello acude a un profeta, que en un principio no ve nada en su bola de cristal. El joven protagonista amenaza al sabio, quien termina vaticinándole un futuro en el mismito infierno.


Me sentiría mal si no confesara mi amor por "The Evil That Men Do", mi canción preferida de todo el disco, y una de mis preferidas dentro de la amplia discografía de la banda. El precioso preludio inicial, si bien nos emociona, nos anuncia la inminente explosión de la batería de Nicko, y la aceleración del ritmo de todo el conjunto. Bruce saca el diablo que lleva dentro y vuelve a jugar con su variado registro vocal.  Ese puente, repetitivo y cargado de adrenalina, nos conduce al enorme estribillo que ningún fan de la banda puede evitar corear a los cuatro vientos. Instrumentalmente, la canción mantiene la maestría que caracteriza a la banda. Y es que es muy probable que Iron Maiden sean, en lo que a instrumentales se refiere, los más destacados del Metal. 4 minutos de pura dinamita.

La letra: Han pasado unos años desde que el séptimo hijo visitó al profeta, y el mal no ha dejado de destrozarle la vida. Poco después de conocer al amor de su vida, alguien ha terminado con su vida y con la de  su suegro. El protagonista, impotente, muestra su dolor e ira ante tal hecho y pide volver a reencontrarse rápidamente con ella.

Ahora que el séptimo hijo no tiene ataduras, decide emprender el viaje que su condición de séptimo hijo le ataba a hacer.

A lo tonto ya vamos por la mitad del disco. Todo marcha muy bien, y con la llegada de la homónima "Seventh Son Of A Seventh Son", aún mejor que nos va a ir. Para todos los detractores de los sintetizadores, esta canción debe causar más de un sarpullido, cosa que, pese a que respeto todo tipo de opiniones, no termino de entender. La inclusión de estos en el sonido de la banda no queda nada mal. Bajo una base sólida instrumental, comandada por la dupla Nicko-Harris, Bruce canta en tono diabólico. Otro memorable estribillo, y post-estribillo. La parte intermedia es más suave, un recurso también muy propio de "la doncella". Esta parte destaca, además de por el in crescendo instrumental que la banda va poco a poco realizando y por la narración de Bruce, por la enorme presencia del sintetizador, que aporta una ambientación mucho más tétrica al tema. Pero llega el minuto 6:52 y explota de nuevo la máquina, esta vez con una buena dosis de punteos de guitarra  y con una magna demostración de lo que los músicos que compusieron, y aún componen,  la banda eran capaces de hacer con sus diferentes armas de guerra. Un corte que vale su peso en oro.

La letra: Este tema supone un inciso en la trama, centrándose más en contarnos más de cerca la historia y la vida del séptimo hijo. Este se inicia siendo narrado desde la perspectiva de sus hermanos que le esperan, conscientes de su importancia y de sus poderes.

El "prota" crece bajo las influencias del bien y del mal que tratan constantemente de atraerle hacia uno u otro bando. Sus poderes son los de son sanar y la segunda visión, que es la predicción del futuro.


Continuamos la marcha con "The Prophecy". Canción de gran calidad donde llama la atención la interpretación vocal de un Bruce Dickinson que, en los puentes, se interrumpe a sí mismo, un elemento muy interesante y curioso.  Canción accesible para todo oyente que quiera iniciarse en el maravilloso mundo de Iron Maiden. La bella melodía acústica, acompañada por el brillante bajo de Harris, nos conduce directamente hasta el final del   sexto asalto.

La letra: El protagonista, que ya no es un aprendiz, se ha inclinado definitivamente por el bien y, conocedor de sus facultades, trata de ayudar a una aldea que corre serios peligros en un futuro cercano. Sin embargo, al llegar al lugar, los habitantes no creen lo que aquel personaje les cuenta. El séptimo hijo no sabe exactamente lo que va a ocurrir, pero está seguro de que el pueblo tiene los días contados y debe tratar de convencer a sus pobladores de que estos dependen de su visión del futuro para evitar una desaparición segura. Mientras, Lucifer mira sonriente aquella escena.

Pero los aldeanos no solo no le creen, sino que cuando sucede el desastre, le echan la culpa a este, creyendo que trajo una maldición.  El protagonista, se lamenta tras perder esta batalla con el mal, y sigue su camino, solo y aterrorizado ante un futuro cargado de sucesos terribles que está condenado a saber antes de que ocurran. 


No tardará en arrancarse de nuevo Steve Harris, con sus dedos mágicos, cabalgando sobre su bajo y creando una línea sobre la que el resto de sus compañeros poco a poco se irán uniendo para conformar "The Clairvoyant". Los versos son una delicia, especialmente gracias a Dickinson y su prodigiosa voz y los solos rozan la locura a base de técnica y mucha, pero mucha, velocidad. Como en prácticamente todo el resto del disco, el estribillo nos vuela la cabeza y nos obliga a corearlo hasta que nos quedemos sin aliento.

La letra: El suceso producido en el pueblo provoca que el séptimo hijo comience a cuestionarse si el futuro que ve es cierto o no, empezando a ser incapaz de distinguir la realidad de la fantasía. Pronto descubrirá  la aparente limitación que su segunda visión poseía: no podía predecir su propia muerte, lo que le lleva a temer que la reencarnación realmente exista para él, teniendo que vivir eternamente en un mundo que odia.

El broche final lo pone "Only The Good Die Young". Corte potente, con unas guitarras que escupen fuego, principalmente en el solo (¡cuidado con el solo de bajo de Harris en esta parte!), aunque en los versos también lucen. Igual que empezó el disco, la guitarra acústica y la voz de Dickinson cierran el LP. Un final apoteósico para un disco extraordinario.

La letra: Decepcionado ante la vida, las atrocidades que inundan esta y otros aspectos negativos, la vida del séptimo hijo se apaga progresivamente, sabiendo que fracasó en su lucha contra la maldad que impera en el planeta.

A pesar de las críticas recibidas durante estos años por el cambio de sonido, el álbum vendió en poco tiempo más de 500.000 copias en los Estados Unidos, permaneciendo en el Top 20 de ventas durante muchas semanas, así como en otros lugares del mundo como el Reino Unido (100.000 copias) . Los cuatro singles promocionales que se lanzaron, terminaron llegando a entrar en el TOP 10 de muchos países.  Este éxito sirvió para que Maiden encabezará la edición del Monsters Of Rock de aquel mismo año, junto a otras bandas como Kiss, Megadeth, Guns 'N Roses o Helloween (¡vaya cartel!).

Al menos una vez en la vida, y me parece hasta poco, todo metalero debe invertir parte de su tiempo en escuchar esta obra maestra del Heavy Metal. Iron Maiden fueron, son y serán, junto a un par de bandas más, los reyes del género, y gran parte de ese éxito es por trabajos como este "séptimo hijo de un séptimo hijo"

UP THE IRONS!!!


Seven deadly sins
Seven ways to win
Seven holy paths to hell...

Seven downhill slopes

Seven bloody hopes
Seven are your burning fires
Seven your desires

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