jueves, 26 de mayo de 2016

Rush - Moving Pictures (1981)

Calificación:
Rush, esa banda formada por 3 genios musicales y que tan poco reconocimiento han tenido en la historia del Rock. Una pena que no se les haya hecho un homenaje. Su discografía goza de grandes joyas, como el trabajo que vamos a reseñar a continuación, el cual se convirtió en el más vendido en su gran carrera. Estamos hablando de su gran "Moving Pictures". Para la mayor parte de los fans de los canadienses, éste es su mejor material junto al sobresaliente "2112". 

 La música progresiva estaba desapareciendo con la entrada en los ochenta. Bandas como Pink Floyd, Yes o Genesis habían abandonado su estilo, dado al escaso éxito que su sonido estaba teniendo.

Con tal panorama Rush entraba  a grabar a finales de 1980 en Le Studio de Quebec. Una grabación que duró poco más de un mes y que, daría como resultado un disco magistral, donde Geddy Lee y sus chicos supieron mantener su estilo, cada vez más progresivo, pero sin despegarse del Rock, que tan bien hicieron durante sus tiempos de gloria.

El 12 de febrero de 1981 "Moving Pictures", con su famosa, y no  menos curiosa, portada salía a la venta, convirtiéndose al poco tiempo en disco de platino, lo que aumentó la fama de estos infravalorados músicos.

Vamos a entrar ya a analizar, siempre desde la admiración, este trabajo tan querido por este personaje que escribe:

"A monday warrior mean, mean stride/today's Tom Sawyer mean, mean pride"(Un guerrero moderno significa paso firme/el Tom Sawyer de hoy significa orgullo firme). Así abre fuego el disco. "Tom Sawyer" es un clásico del Rock La contundencia de la batería de Neil Peart mezclada con los sintetizadores de Geddy sirven de entrada para que empiece uno de los cortes más importantes en la larga historia de la banda. Una canción que define perfectamente lo que fueron los 80, con esos teclados tan buenos. ¡Qué bien se entendían estos tres bandidos!

El momento del solo de Lifeson es prueba de esa sólida instrumentación que siempre lograron. Los acompañamientos que "The Geddman" hace al bajo, y los posteriores golpes destroza parches de Peart con sensacionales.

Sobre la letra de la canción, pese a que el título alude al famoso y querido "Tom Sawyer" de Mark Twain, poco tiene que ver con este personaje de la historia de la literatura. Trata sobre las personas de mente abierta. Un personaje, que sería una versión moderna de Tom, quiere asimilar lo mejor de cada persona, mientras sufre la lucha interna entre el niño que es por dentro y el hombre que es por fuera.

Neil Peart, fascinado de los coches, especialmente de los Ferrari, creó esta compleja canción acerca de un extraño futuro donde los coches deportivos están completamente prohibidos por la "Ley del Motor". El narrador cuenta que su tío esconde clandestinamente uno de esos automóviles, el Red Barchetta (inspirado en los Ferrari MM Barchetta y que da nombre a la banda) en su granja.

Al final el Barchetta termina corriendo una dura carrera contra unos automóviles aéreos. Poco se sabe sobre el resultado. El narrador vuelve a la granja a soñar con su tío, y ahí queda todo.
Intrumentalmente es una canción muy técnica y al alcance de unos pocos y talentosos personajes. Los cambios de ritmo, el sonido limpio e intenso de cada instrumento, la aparición de sonidos de coches en algunos momentos, los solos de Lifeson, entre tantas cosas, hacen de este corte, una parada imprescindible 

¡OJO! Llega uno de los instrumentales más espectaculares que se han hecho.

Inspirada en el código distintivo que se le asignó en su momento al Aeropuerto Internacional de Toronto Pearson, nació  la electrizante "YYZ". Una de las mayores demostraciones de calidad instrumental que se han hecho. Aquí sí hay cambios de ritmo, cada cual mejor, momentos de lucimiento para cada uno de los músicos, especialmente para Geddy y su bajo, aunque el resto no se quedan atrás. Es escucharlo y sentirte en el paraíso del Rock. Un T-E-M-A-Z-O.

Seguimos al máximo nivel con la clásica "Limelight", otra de las archiconocidas canciones de la banda. Ese riff pegadizo que se acopla a tu mente desde la primera escucha. Es un corte facilón, que no va a decepcionar a nadie. Muy querida por todos los fieles que les rendimos culto. La letra, made in Pearl, habla de lo difícil que es mantener la privacidad cuando te dedicas al mundo del rock (gran verdad).

A modo de profetizar lo que estaba por llegar en futuros discos de los canadienses, "The Camera Eye", muestra el lado más progresivo del conjunto, sin dejar a un lado las guitarras. La presencia de los sintetizadores, también tocados por Geddy, son `protagonistas casi únicos de la canción. La introducción me recuerda a la overtura del "2112", con tantas variaciones, y con las espadas en todo lo alto. Sus 11 minutos de duración se pasan bastante rápido. Una canción muy lograda.

No puedo ocultar mi amor eterno por "Witch Hunt" ("Cacería de brujas"), una de las canciones más ignoradas en la discografía de estos maestros. Inspirada en los sucesos de Salem o en la Inquisición, se hace referencia a las manipulaciones que se llevaron a cabo para abusar de la gente más ignorante, aferrándolos a la más profunda religión, y convenciéndolos para que eliminaron todo lo que hiciera frente a estas creencias.

Ese piano inicial con aspecto tenebroso  me hace aguardar la entrada de Lifeson y su demoledor Riff al más puro estilo Black Sabbath. Después adquiere su propia identidad y nos permite vibrar  a lo largo de sus 4 minutos de duración. Además, esta canción está incluida en la trilogía "Fear", junto a "The Weapon" (parte II) y "The Enemy Within" (parte I)

Y "Vital Signs" también me robó el corazón desde la primera escucha. La canción más cercana al Reggae que publicó la banda. La influencia de The Police, quienes supieron  plasmar este género en el rock, está muy presente. La percusión de Pearl se sale en todo momento. Lifeson se atreve con los acordes caribeños y lo hace genial. Geddy, por último, hace una línea de bajo muy compleja y que siempre me ha sorprendido (¡no descansa!). La letra es muy profunda jaja. Habla de las relaciones humanas y de cómo éstas provocan los cambios de humor y de sensaciones corporales.

 Así llegamos al final de este maravilloso trabajo. Solo podemos tener palabras de admiración y mucho respeto para tres de los más talentosos músicos de la historia. No puede faltar en las vitrinas de cada admirador de la buena música.

¡Larga vida a Rush!.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nuestra Playlist