sábado, 26 de marzo de 2016

Deep Purple - Machine Head (1972)

Calificación:
Se avecina una reseña complicada, lo tengo asumido, por todo lo que se debe decir sobre este trabajo tan importante. "Machine Head" es la obra más famosa de Deep Purple, del mismo modo que es un disco que cambió el porvenir del Hard Rock, siendo una gran inspiración para bandas que años más tarde harían historia en la música.

La banda, rompiendo con su primera etapa, la cual se caracterizó por un sonido más psicodélico, fichó a Ian Gillan para grabar el sobresaliente e imprescindible "In Rock", con el que Purple evolucionó hacia un sonido más eléctrico, convirtiéndose en una de las bandas más famosas del panorama musical. Después del éxito causado llegó "Fireball",  que siempre lo defenderé, porque me resulta infravalorado por los fans, ya que transmite un sonido más Blues-Rock, sin perder la caña. Como bien dijo Lord "No hubiera habido Fireball sin el In Rock, pero tampoco habría existido el Machine Head sin el Fireball".
Con estos precedentes llegamos a 1972, con una banda consagrada que se disponía a grabar su tercer disco junto a Gillan, y el sexto en el cómputo global. La grabación se realizó en Suiza. En un principio se iba a relizar en el Casino Montreux, el cual ardió un día antes durante un concierto de Frank Zappa, donde un loco lanzó una bengala que provocaría el fuego. La banda, precisamente, se encontraba viendo el concierto. Este hecho inspiró una canción del disco, que todo el mundo conoce, (jejeje) y que me la reservo para después . Si este incidente ya había complicado el proceso de grabación, otro suceso iba a complicar más las cosas.     La banda trató de grabar en un estudio portátil cedido por los Rolling Stones, pero al poco de empezar a tocar recibieron numerosas quejas de la gente que vivía por la zona, lo que causó que la banda tampoco pudiera comenzar a trabajar. Un buen, y milagroso, día, la banda se encontró un hotel abandonado, el "Grand Hotel", y decidieron instalar allí su estudio y comenzar a grabar en los pasillos de este edificio. Como si se tratara de un directo, todas las pistas se grabaron a la vez, con cada instrumento colocado en un pasillo diferente para evitar cualquier interferencia. Les recomiendo el documental de la serie "Classic Albums" sobre este disco, donde podrán ver vídeos y fotos de la banda dentro del hotel. El resultado...un disco espectacular....¡BENDITO HOTEL!

El trabajo comienza con "Highway Star", mi canción preferida de la banda, además de una de las más famosas de la banda y del género. Una introducción ascendente anuncia la entrada de uno de los más grandes de la historia, Ian Gillan, que abre con unos frenéticos gritos este disco. La canción habla sobre coches y mujeres. La banda está inspiradísima. En el minuto 1:58 Jon Lord, Dios del Hammond, realiza el mejor solo de teclados que he escuchado en esta vida, que te hace pensar que lo hace todo fácil, pero no lo es.  Pero amigos, este tema no se ha acabado, porque en el minuto 3:46 entra en acción Ritchie Blackmore, uno de los mejores guitarristas que ha parido el rock, para interpretar un solo histórico en la guitarra.

La batería de Paice, otro monstruo en su instrumento, del que luego hablaré más, abre "Maybe I`m Leo", un tema más lento, que podría haber estado en el "Fireball". Me encanta como se van desarrollando los versos, con esos riffs tan pegajosos y que a todos nos gustaría emular en la guitarra. De nuevo Gillan va disfrutando y desmenuzando las estrofas. El solo de Blackmore, de nuevo, perfecto, con ciertos matices de buen Blues. Lord, que no quería ser menos, interpreta con el Hammond una  melodía también bluesy.  

Ian Paice quiere volver a dar la entrada, pero esta vez de una manera más acelerada. "Pictures of Home" siempre me ha resultado un tema al que no se le ha hecho justicia. Es  una canción espectacular, algo más oscura, con unos riffs de Blackmore muy complejos. La batería de Paice hace un papel clave. Siempre me ha enamorado la forma de pegarle a los parches de este señor, lo que me ha llevado a considerarlo como uno de mis preferidos junto a Bonham y a Keith Moon.
"Never Before" es un tema con aires más de single, que me resulta muy amena y divertida. Empieza con una introducción juguetona, donde Glover, Ritchie y Paice se compenetran a la perfección. La batería cambia el ritmo y entra Gillan con su portentosa voz. Los estribillos son geniales. La parte intermedia es muy extraña, por el cambio de ritmo que experimenta el corte. Entra el solo de Blackmore y vuelve la velocidad que tanto nos gusta. La estructura es sencilla, ¡pero mira que es buena!

 Llega el tema del disco, o  por lo menos el más famoso. Cualquier humano ha escuchado el riff de este himno de una generación rebelde que estaba naciendo, así como uno de los primeros que todo guitarrista principiante aprende. "SMOKE ON THE WATER" es un clásico del Rock y de la música contemporánea, y con todo merecimiento. El In Crescendo inicial se funde en la voz de un Gillan pletórico que nos narra la historia que, anteriormente, les conté sobre el incendio del Casino de Montreux y cómo el humo perduró durante unos días en el lago que se encontraba al lado del edificio (de ahí el título :D ). El solo de Blackmore es otro de los primeros que suele aprenderse en la guitarra.

Una obra maestra, eso es "Lazy" si queremos describirlo en pocas palabras. Es una de las canciones más complejas y más trabajadas de la banda, en lo que a instrumentación se refiere. Sir Jon Lord, que ya no se encuentra entre nosotros, realiza una de las introducciones más técnicas que se han realizado con teclados. Poco a poco el resto de la banda va entrando, con un Blackmore que roza el cielo, con el Riff principal, que realizará a la par que Lord y con el solo que realiza después. Le vuelve a tocar a Lord, como si de un juego tratara, y nos obsequia con otro escalofriante solo de Hammond. El estilo, desde mi punto de vista, es Blues-Rock, pero del mejor. Gillan no entrará hasta la mitad del tema, y, aunque suene raro, se agradece, porque es una gozada todo lo que se desarrolla antes. Los versos son Blues-Rock primigenio. La armónica del cantante aparece por primera vez en la carrera de la banda.

"Space Truckin`", otro clásico de la banda,  cierra la versión original del disco. Un Riff que se puede recrear fácilmente con la guitarra, pero que nadie puede hacer sonar como Blackmore, el cual se apoya en Lord para realizarlo. La letra es un poco paranoia, pero me resulta ingeniosa, hablando de un camión que avanza por el espacio. La voz de Ian va subiendo de tono hasta fundirse en esos legendarios "Come On, Come On, Space Trunckin`". Tras el segundo estribillo, Gillan comienza a cantar gritando y lo borda, para variar. Pero ojo, que mi parte favorita entra en el 2:37, cuando Blackmore comienza el solo. Peor cuidado, no es por Blackmore, sino por el extraterrestre de la batería, también llamado Ian Paice, el cual realiza uno de las piezas de batería más espectaculares que se han hecho, combinando habilidad con velocidad, y seguirá así hasta el final del tema, acompañando los gritos de Gillan.

  "When a Blind Man Cries", extrañamente, no estuvo incluida en la versión original del disco, sino que fue la Cara-B  del single de "Never Before". Es una de las baladas más famosas y bonitas que realizó la banda en su carrera, con un Gillan que nos hace recordar su participación en la banda sonora original del musical "Jesucristo Superstar". En las remasterizaciones posteriores del disco ya podemos presumir de tener este baladón en el Tracklist. El solo de Blackmore es emotivo, como el que realizaría un par de años más tarde con Rainbow en pistas como "Catch the Rainbow" o "Rainbow Eyes".

El disco sería un éxito en mundial y tendría la repercusión que ya se comentó. La gira que acompaño a este trabajo quedó grabada en el "Made In Japan", uno de los directos más famosos del rock. Si usted, amigo y fiel lector, tiene el prejuicio de que el disco debe ser bueno por "Smoke on The Water", quítese esa idea de la cabeza, porque hay 6 temas más que son igual de buenos, y alguno, incluso, es mejor.


Desde mi visión, este sería la última obra magna de la banda con la Mark II, pese a que sacarían discos de mucho calibre como "Who Do We Think We Are?", "Perfect Strangers" o "The Battle Rages On". Me atrevo a decir que, pese a la llegada de la Mark III, con David Coverdale, Tommy Bolin o Glenn Hughes, con los que sacaron discos tan famosos como el "Burn", el Stormbringer" o el "Come Taste the Band", no tendría nunca el sonido tan característico de la Mark II. 

Para este loco que escribe, es imposible elegir entre el "In Rock", el "Fireball" y el "Machine Head". Es una de las triadas más grandes que han existido.

A disfrutar amigos!

2 comentarios:

  1. Coincido en muchas cosas, pero creo modestamente que no destacar la labor de Roger Glover es un pecado mortal, Roger es un genial bajista que se complementa con todos los integrantes y en varias canciones su bajo se nutre de una voz y textura unica y original; Glenn Hughes, no es tan buen bajista pero se las rebusca. Por lo demas es una muy buena reseña, me permito decir que el album que en pocos dias sale a la venta " Infinite" suena espectacular y bien podria entrar entre los mejores del grupo, lamentablemente pareceria ser el ultimo disco de estudio de esta banda ya mitologica y que ha sabido sobrevivir a el inmortal Sir Jon Lord

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    Respuestas
    1. Jajajaja te tengo que dar la razón. Tengo que incluir alguito más de Glover, porque lo que ese Dios aportó a Purple (y sigue aportanto) es increíble.Mil disculoas.
      Si todo va según lo planeado el mismo 7 de abril publicaré la reseña de "Infinite" que, como bien dices, tiene pinta de que va a gustar mucho!
      SALUDOS!!

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